viernes, abril 28, 2006

Pon ejerce su derecho de réplica

El hombre de la capa gris.

Erase una vez una mujer que, al salir de un cine, en vez de cruzar la calle y volver a casa, se perdió en un camino azul. En ese camino buscaba respuestas, se hacía preguntas, corría, saltaba, se caía y se tropezaba. En ese camino había más personas, todas andando cuesta arriba por la ladera de una montaña muy alta, y la mujer se sentía menos sola en su andar fatigoso. Entre esas personas había una que llevaba una capa gris, que tapaba su cuerpo y su cara; cuando le preguntaban, decía que se cubría porque era tan gris por dentro como por fuera. Pero la mujer había visto un extraño fulgor verde que, a veces, cuando el hombre de gris se descuidaba, surgía de entre las sombras de su capucha. Un intenso pero breve rayo que iluminaba las palabras que el hombre iba escribiendo en las piedras que jalonaban el camino, y así los que venían detrás no se perdían.Guiados por esas palabras y esas piedras los caminantes llegaban a la cima. Pero el hombre de la capa gris, antes de llegar a su vez, decidió desviar su camino y abrir uno nuevo, pues el invierno entraba y quería establecer su casa. Llegó así a un claro en el bosque. La mujer le había seguido, atraída por los pasos del hombre de la capa gris. Entonces el hombre sacó de entre los pliegues de la capa unos libros, y poniéndolos en el suelo, comenzó a escribir en el aire hermosas palabras, signos, frases, y una casa empezó a tomar forma, una casa con muebles llenos de cajones, una casa con paredes de madera de sandáraca, con ventanas de vidrios de colores, con muchos sofás mullidos cubiertos con mantas calentitas, con una gran chimenea en el centro donde ardía una luminosa hoguera.El hombre de la capa gris retiró la capucha de su cara, y la mujer vió dónde nacían los extraños e intensos filos verdes de luz que había observado: nacían en los ojos del hombre, salían directamente de su corazón, se enredaban en sus manos, crecían con su voz. El hombre sonrió y dejó las puertas de su casa abiertas, pues sabía que sus amigos iban a ir a sentarse en su sofá, a dejarle regalos en los cajones, a mirar por las ventanas coloridas, a llevar leños para el hogar. Desde entonces, la mujer visita al hombre de la capa gris y los ojos verdes a menudo, porque sabe que en su casa va a encontrar lo que busca y lo que necesita: un sofá para descansar, un fuego para contemplar, palabras para leer, vidrios de colores para alegrar el aire, y las manos de un amigo que sabe hablar, que sabe callar, y que sabe bien dar la mano para subir entre las piedras.

Pon (marisita-pon@hotmail.com)

6 Comments:

Anonymous Jack Twist the Magnificent said...

Creo que Pon ha descrito a la perfección a nuestro puto Jack Twist, creando sendas prodigiosas, abriendo su virtual casa y su corazón a tod@s nosotr@s, azuzando esa hoguera de sentimientos y arropándonos con su prosa y su poesía, indistintamente, brindándonos su generoso calor y regalándonos su polícroma materia gris (aunque él se empeñe en decirnos que sólo es gris) plasmada en las joyas con las que nos colma, hilvanando ese Brokeback etéreo en el que todos queremos despertar y manteniendo viva la llama de la que para nosotr@s ha sido, sin lugar a dudas, la mejor película de todos los tiempos. Salvo que él mismo, con el devenir de los años, se decida a dirigir una película, de méritos va sobrado.

28/4/06 12:32  
Blogger Ana said...

Pon y el puto, el puto y Pon...
Es un placer compartir sofá y chimenea con vosotros.
El puto se levanta temprano, limpia la casa concienzudamente, barre y quita las pelusas de los rincones, abre las ventanas y mulle los almohadones... mientras Pon hace el desayuno, calienta la leche, hace el café, pone a la lumbre las tostadas y delicadamente vierte aceite extra, de ese verde que sabe tan rico...
Encienden la chimenea y juntos se sientan a esperar invitados.
No hace falta llamar, en cuanto oyen pasos salen a recibir, ella con una flor en la solapa y él te estrecha con manos de pianista y... en ese momento sabes que jamás olvidarás los desayunos junto a ellos, y decides que desde ese día desayunarás con ellos siempre.
¿Puedo repetir?

28/4/06 12:38  
Anonymous enero20 said...

Me cuelo despacito.... como soy pequeñita ocupo poco sitio en el sofá, he estado buscando palabras, pero "hoy las musas andaran de vacaciones", bueno de puente, así que os dejo una canción preciosa de Silvio Rodriguez.

Estoy buscando una palabra
en el umbral de tu misterio.
¿Quién fuera Alí Ba-ba?
¿Quién fuera el mítico Simbad?
¿Quién fuera un poderoso sortilegio?
¿Quién fuera encantador?

Estoy buscando una escafandra,
al pie del mar de los delirios.
¿Quién fuera Jacques Custeau?
¿Quién fuera Nemo el capitán?
¿Quién fuera el batiscafo de tu abismo?
¿Quién fuera explorador?

Corazón oscuro,
corazón con muros
corazón que se esconde,
corazón que está donde,
corazón en fuga,
herido de dudas de amor.

Estoy buscando melodía
para tener como llamarte
¿Quién fuera ruiseñor?
¿Quién fuera Lennon y McCartney,
Sindo Garay, Violeta, Chico Buarque?
¿Quién fuera tu trovador?

Corazón oscuro,
corazón con muros
corazón que se esconde,
corazón que está donde,
corazón en fuga,
herido de dudas de amor.

28/4/06 12:42  
Anonymous Amuitz said...

Había un maestro de aspecto humilde, pero con una mirada especial. Un personaje misterioso que con su aparición convulsionó nuestras almas. Quisiera escribir acerca de él, poder describirlo, pero me resulta imposible. En este intento me he quedado sin palabras, sin idiomas, sin gestos ni expresiones que permitan explicaros cómo es él. Nadie lo sabe. ¿Es un ángel? ¿Un mirlo blanco?

28/4/06 13:48  
Blogger Ana desde el Sur del Mundo said...

Entrar aquí fue magia... llegué siguiendo piedritas que como Hansel, nuestro Amigo dejó en el sendero. Ahora no importa si las hay o no: he aprendido el camino. Es un placer llegar y encontrar un corazón a pleno, latiendo, sintiendo... tan así que nos has dado alas, nos has invitado a volar.
¿Qué otra palabra cabe decir más que GRACIAS?

28/4/06 17:58  
Anonymous cristina said...

Ajá "la venganza" llega desde primerita hora de la mañana, y cuanto me alegro que así sea.

Resulta que al Puto Jack Twist como que si pero.... tanta gente laudatoriamente detrás de él como que me creaba recelo. Mira tú que desde que nos pegó el corte en el camino azul y resultó que el muy pillín era un "gris" profesional de lo suyo, y con esos correítos masivos y no tan masivos que me encontraba muchas mañanas pues que hasta su cocina entro y si le puedo preparar un pastel mejor que mejor.
Después del tremendo shock que me produjo nuestra película, te beso los pies Ang Lee, el siguiente sabes que me lo produjiste tú con esa despedida del blog azul. Y desde entonces da la casualidad que mis colores preferidos son el azul, por razones obvias, y el gris por las mismas. Así que date prisa a ver si nos hacemos unas olitas por donde tú sabes.

A esta pareja de dos, Pon-Puto Jack Twist y a su historia de amor tan ajustada y fraguada ya en el camino azul como nos sé escribir poesía, como muchos de los que por aquí pasais, le pongo música (con vuestro permiso) que es de lo que más cercana me siento y pincho a vuestra elección Pon-Puto el "It's so easy" de Linda Ronstadt y el "The maker makes" de Rufus Wainwright según os querais marcar un movidito o un lento. Así que amigos del alma a bailar que yo de mientras me pongo "The wings" y siento un no sé qué dentro de mi.

28/4/06 20:12  

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